LA OSCURIDAD ANTERIOR

LA OSCURIDAD ANTERIOR

Editorial:
CIELO GRIS
Año de edición:
Materia
Literatura peruana
ISBN:
978-612-47875-7-7
Páginas:
122
Encuadernación:
Rústica
S/30.00
Disponible
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La literatura amazónica no es solo aquella que nos habla de la naturaleza, las culturas oriundas, o las costumbres propias de una comunidad de la región aludida. Tampoco es aquella que nos representa una manera particular de aprehender el mundo. La literatura amazónica, como otras, es solo una categoría que responde a criterios geográficos que algunos críticos literarios se encargan de encasillar como algo exótico y llamativo. De este modo, se reduce la capacidad inventiva de sus creadores y se les constriñe a los dictámenes que el “especialista” indica. Por ello, es necesario romper con ese paradigma geográfico. En la era de la hipercomunicación los límites que moldean una expresión cultural se traspasan. La literatura amazónica no puede constreñirse a lo que los viejos decálogos digan de ella, sino que, en la actualidad, es tan capaz de abordar temas de trascendencia humana, universal y hasta local, puesto que responden a un imperativo cultural. Precisamente, esta es una de las características más llamativas de la novela que presentamos en esta ocasión.
En la novela de Abraham Huamán, La oscuridad anterior, la naturaleza forma parte continua con la comunidad. Así, los personajes de Gastabala viven en armonía con los agentes naturales, los animales, la naturaleza, los sonidos. Es esta comprensión armónica que sorprende al protagonista, que es un profesor migrante de la Costa que llega a continuar su vida profesional en ese pueblo, para despertar su capacidad de observación y de contemplación. A través de su voz, asistimos a la sorpresa, a la admiración, a la verdadera contemplación de esta unidad ancestral. Presenciamos, además, a un problema trascendental: el problema de la comunicación. Esta interacción entre migrante y oriundo, se trata de armonizar un lenguaje estándar que logre modular una correcta comunicación, la cual se desarrolla en los ámbitos cotidianos de la vida. Pero esto no es algo que se mantenga plano, ya que, en ciertos momentos, este circuito comunicativo se altera. Por ejemplo, cuando la comunicación se rompe, se inclina hacia alguno de los participantes (el migrante o el oriundo); de este modo, el canal comunicativo entre ambos se desbalancea, poniendo en una situación de desventaja a uno de los dos: mientras que, entre el oriundo y la naturaleza se crea una unidad, entre el migrante y la naturaleza, se crea un vacío. Este vacío es la oscuridad a la que se alude en el título.
El otro elemento que completa esta unidad contemplada entre Narrador y Naturaleza es el río. Si en la Costa y en el Ande el camino conduce a la modernidad, a la unión, y es producto del ingenio humano; en la Amazonía el camino es el río y está condicionado por la naturaleza: transitarla es armonizarse con su creadora. Es un elemento que no se puede eludir porque lleva a un nuevo saber. Tras el viaje, aquella oscuridad, aquel vacío, queda atrás. Y nos trae como resultado un Sujeto migrante más adaptado a la comunidad. Articular este cambio es también un gran mérito de la novela. En resumen, la novela es una oda al aprendizaje, un viaje de autoconocimiento, tanto para el protagonista como para el lector. De esto, la novela La oscuridad anterior resulta no solo un tratamiento de la cosmovisión amazónica, es la problematización de temas humanos como la necesidad que tenemos de comunicarnos.

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