EL GENERAL JOSÉ MARÍA CÓRDOBA

EL GENERAL JOSÉ MARÍA CÓRDOBA

Editorial:
GRUPO EDITORIAL CAJA NEGRA S.A.C.
Año de edición:
Materia
Literatura peruana
ISBN:
978-612-50-3622-3
Páginas:
629
Encuadernación:
Rústica
S/50.00
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El entorno internacional de la vida de José María Córdoba estuvo enfocado en los impactos de la Revolución Francesa napoleónica. Córdoba creció viendo la debilidad de España por la invasión francesa, y escuchando las anécdotas bonapartistas de su padre, en las tertulias vespertinas. Los criollos americanos encontraron propicia la ocasión para luchar por su independencia de la Corona de España. Simón Bolívar creció en ese ambiente y avanzó en lo que Francisco Miranda y otros habían comenzado. Bolívar tuvo que huir a Jamaica y solicitar ayuda a Gran Bretaña. Luego pasó a Haití donde encontró refugio y apoyo a su lucha independentista. Francia se unió a la colaboración junto con Gran Bretaña, por los mismos intereses: el comercio libre de aranceles que tenían que pagar a España. El proyecto político de Bolívar no tuvo apoyo en el líder venezolano José Antonio Páez, ni en el colombiano Santander. Córdoba estaba concentrado en su carrera militar y en estudiar las tácticas napoleónicas, con éxitos crecientes.Las conspiraciones contra Bolívar eran frecuentes y bien sustentadas. Mientras Córdoba peleaba y ganaba las batallas como subalterno, Bolívar actuaba políticamente en pugnas con Santander. Córdoba se ganó la confianza de Bolívar y fue enviado a liberar a Antioquia, Cartagena, Panamá y el Sur de Colombia. En Ecuador, Perú, y Bolivia, actuó bajo el mando del general venezolano Antonio José de Sucre, a quien salvó de una masacre en la Batalla de Ayacucho, donde Córdoba obtuvo el título de “Héroe de Ayacucho”. En la Convención de Ocaña, Bolívar se declaró dictador de La Gran Colombia y destituyó a Santander como vicepresidenteLos amores de José María Córdoba, cariñosamente apodado como “Pepillo” por sus coterráneos, fueron sensuales y voluptuosos. Hasta Manuela Sáenz lo trató de seducir, siendo ella la amante del Libertador Bolívar. Por lealtad a su jefe, Córdoba no atendía a las insinuaciones de Manuela de donde surge un odio superlativo porque ella no aceptaba una negativa como respuesta. Las conspiraciones contra Bolívar fueron amigablemente disueltas por Córdoba, hasta que los altos generales sublevados lograron convencerlo de los planes perversos de Bolívar, quien pensaba asumir como monarca y ofrecer al reino de Francia la herencia de La Gran Colombia, a cambio de ayudas organizacionales, políticas, militares, económicas, y comerciales. Córdoba se sublevó porque había luchado por una república independiente y no para constituir otra monarquía. Hasta Rusia quiso intervenir en ayuda a España por ser miembro de la Santa Alianza, pacto militar de reyes absolutistas europeos contra los liberalismos y nacionalismos. Estados Unidos publicó su Doctrina Monroe que previno a las potencias europeas de no intervenir en América. Bolívar hizo un pacto con la Iglesia que prohibió el apoyo a Córdoba, desde los púlpitos, y Córdoba fue derrotado, herido, y asesinado a sangre fría.